Hola, ¿cómo están? Transitamos la segunda mitad del año en un contexto que sigue planteando interrogantes para la universidad pública. La incertidumbre en torno al efectivo cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario continúa siendo una preocupación, ya que el Gobierno Nacional aún no ha garantizado los recursos que corresponden para asegurar el normal funcionamiento del sistema universitario. Quienes formamos parte de la universidad, queremos estar en las aulas y laboratorios haciendo lo que mejor sabemos hacer: enseñar, investigar y formar nuevas generaciones de profesionales. Sin embargo, todavía no están dadas las condiciones para que esa tarea pueda desarrollarse con la previsibilidad y el respaldo que la educación superior pública necesita.

Debido a las medidas gremiales adoptadas en protesta por el continuo incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del Gobierno Nacional, muchas asignaturas del DC no pudieron dictar clases ni evaluar trabajos prácticos, lo que impidió a la casi totalidad de nuestros estudiantes desarrollar con normalidad las trayectorias académicas previstas para el primer semestre de 2026.

Para dimensionar la excepcionalidad de esta situación, es necesario remontarse 53 años, hasta la intervención de la Universidad en 1973 [1]. En aquel momento, la cesantía masiva de profesores impidió que numerosas asignaturas pudieran dictarse con regularidad. En este sentido, no parece exagerado afirmar que estamos atravesando la situación más grave que ha vivido nuestra comunidad universitaria en más de medio siglo.

A pesar de este escenario, encaramos el inicio del segundo semestre con algunas noticias esperanzadoras. En los últimos meses incorporamos como nuevos profesores a nuestro plantel a Tobias Carreira Munich, Santiago Cifuentes, Javier Godoy, Luciano Grippo, Pablo «Fidel» Martínez López, Agustín Pecorari y a Pablo Rubinstein, quienes se suman para fortalecer nuestra docencia.

Ese compromiso con la mejora permanente también quedó reflejado en la jornada de trabajo que realizamos a mediados de julio junto a profesores y docentes del Departamento. Allí compartimos experiencias y estrategias para seguir mejorando el dictado de las materias obligatorias del Plan 2023 de la Licenciatura de Ciencias de la Computación, profundizando la articulación, integración y correlatividad entre las distintas asignaturas. La formación de calidad es un proceso colectivo y estas instancias de reflexión son fundamentales para seguir construyendo carreras cada vez más sólidas.

Al mismo tiempo, seguimos celebrando el egreso de una gran cantidad de estudiantes, tanto de la Licenciatura en Ciencias de la Computación como de la Licenciatura en Ciencias de Datos. Cada nuevo graduado y graduada representa el resultado de un enorme esfuerzo personal, pero también el compromiso sostenido de toda una comunidad académica que apuesta por una formación de excelencia.

En esa misma línea, Exactas continúa ampliando su oferta de formación docente. Además del Profesorado Universitario en Computación, recientemente comenzaron a ofrecerse el Profesorado para la Educación Secundaria en Matemática y Computación y el Profesorado para la Educación Secundaria en Computación y Física. Se trata de los primeros profesorados bidisciplinares de la Universidad de Buenos Aires, una novedosa propuesta que responde a la creciente necesidad de contar con docentes preparados para enseñar programación, robótica y pensamiento computacional en la escuela secundaria, integrando estos saberes con otras disciplinas científicas.

Nuestra actividad científica también mantiene un ritmo sostenido. En estos días estamos llevando adelante el Octavo Encuentro del Día de la Investigación en Ciencias de la Computación, un espacio pensado para compartir proyectos relevantes de los distintos grupos de investigación y fortalecer el conocimiento mutuo entre quienes integran el Instituto de Ciencias de la Computación (ICC). A ello se suma una producción constante de publicaciones en conferencias y revistas internacionales de primer nivel, la visita de investigadores e investigadoras referentes de universidades de todo el mundo y la participación de miembros de nuestro Departamento en la organización de los principales encuentros científicos de nuestras áreas de trabajo.

También continúa creciendo el programa BIICC, una iniciativa que invita a estudiantes de Computación a dar sus primeros pasos en investigación y a descubrir que la generación de conocimiento constituye una experiencia formativa tan desafiante como enriquecedora.

Otro motivo de orgullo fue la realización de la 39.ª edición de la Escuela de Ciencias Informáticas, que volvió a convocar a más de mil participantes y alcanzó un récord de asistencia a los 9 cursos dictados por profesores y profesoras de prestigio internacional.  En este boletín encontrarán una nota especial sobre esta última edición.

Espero que disfruten la lectura de este número 40 de Conectados DC. En esta edición entrevistamos a Ezequiel Glinsky, graduado destacado de nuestra casa de estudios, quien repasa cómo su paso por Exactas marcó su trayectoria profesional, reflexiona sobre el papel de la tecnología para potenciar el ecosistema emprendedor latinoamericano y comparte su mirada sobre los agentes de inteligencia artificial, protagonistas de una nueva etapa en la evolución de nuestra disciplina.

Como siempre, gracias por seguir formando parte de la comunidad del DC.

 

Juan Pablo Galeotti

Director DC

Referencias:

[1] (2012-10). Cuando todo se puso en discusión : la FCEN en el ´73. La Ménsula, 6 (16). Recuperado de https://hdl.handle.net/20.500.12110/mensula_n016